Lugares inesperados para las ideas

Mientras te encuentras de pie esperando a que llegue tu turno, y la fila avanza lentamente, con una señora delante de ti que no para de quejarse y decir: “Ay estas niñas (refiriéndose a las cajeras) deberían mover más las manos, capaz que son nuevas”, y con un señor a tus espaldas que en varias ocasiones ha intentado entablar una conversación sin tener mucho éxito, te percatas de la cantidad de gente que espera ser atendida antes que tú.

• • •